jueves, 22 de marzo de 2012

El que critica a Messi es un pelotudo

Si trazáramos un círculo y ubicáramos a todos los hombres del mundo, podríamos hacer un primer segmento y reunir a los que alguna vez jugaron al fútbol. Luego, haríamos otro adentro en donde están los que jugaron decentemente en el barrio y posteriormente agruparíamos a los que se destacaban en el potrero y torneos locales (cada vez quedan menos). Si segmentamos un poco mas, incluimos a los que alguna vez vivieron del fútbol y dando un nuevo paso aquellos que jugaron en primera división de un club. Podríamos continuar acotando con un filtro de calidad por ejemplo separando a quienes jugaron en la selección de su país y para aplicarle otro filtro podríamos poner a los que además de jugar en la selección su país o aquellos que han jugado en la elite mundial. Si nos cansamos de tantos grupitos y queremos hacer algo bien selecto podemos reunir a aquellos que han ganado un balón de oro…si de todos ellos buscamos al mejor, sigue siendo Messi.

Contemplemos todos los factores: Tiempo, espacio y lugar. Estamos ante el mejor.

Criticarlo ya excede el ser un necio o pelotudo. Criticarlo es de envidioso, de miserable o de básico por el estupido argumento de decir que “no ganó un mundial”. Partamos de la base que tiene 24 años y sigamos por decir que Lavolpe ganó un mundial! Junior Baiano ganó un mundial! Materazzi ganó un mundial!

Exigirle que nos regale una copa del mundo es bajar a la realidad el pedido de regalos a Papa Noel. Es admitir que por nuestros propios medios no podemos generarnos una alegría porque el futbol, por mas hermoso que sea, no nos pertenece sino que nos excede. Por mas que gritemos y alentemos y motivemos a los jugadores, tenemos que entender que no somos parte sino que somos espectadores, entonces de ahí parte la exigencia… del no poder acceder por nuestros propios medios.

El mundial es un deseo personal de cada uno de nosotros que al no poder cumplirlo se lo endosamos a él. ¿Por qué? Por el simple hecho de que Maradona pudo… y así como somos tán basicos de evaluar si un trabajo es mejor que otro meramente por si nos pagan mas, entendemos que si Papá Diego nos obsequió una copa del mundo, para que Papá Lionel sea mas bueno, nos tendrá que dar al menos lo mismo.

Las comparaciones existen para analizar estadios en los que se debe optar. En vez de discutir quien es mejor (que vale destacar que no cambiaría nada), agradezcamos que los dos son argentinos. Porque después aparece un pelotudo como Neymar con el pelo de un muñeco troll y todos dicen que es un genio.

Quizas de Messi moleste que no se pelee con nadie ni que existan aristas negativas sobre su vida personal. No venden sus discusiones, porque no las tiene. No aparecen factores extrafutbolisticos, porque no incurre en ellos…y el hecho de no poder vivir de eso ni regocijarse con sus miserias, quizas molesta.

Paremosnos de pie, señores. Tenemos un genio entre nosotros. Así como Favaloro o Charly García en lo suyo, estamos ante un procer. Una persona que se destaca entre los destacados. Un deportista que honra los valores y la ética del juego. Un ser superior en lo suyo. Agradezcamos ser contemporaneos a una figura de tal magnitud.

No perdamos tiempo criticandolo, no le busquemos costados negativos. Seamos buenos y valoremos el hecho de ver a una persona que se esforzó para superar un problema de crecimiento, que vivió su vida abocado al futbol y que cada vez que puede, viene a nuestro país a ponerse la camiseta e intentar sacarnos por un rato de los problemas que nos aquejan.

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